Memorable la “Serenata de amor” con Braulio

Reseña por: Amarilis Cintrón López – Historiadora

(Caguas, Puerto Rico)  El concierto “Serenata de amor” de Braulio fue un auténtico agasajo musical.  El público puertorriqueño ansiaba reencontrarse con una de las voces que ha acompañado a distintas generaciones de amantes de la balada romántica para disfrutar la calidad de su voz, el sentimiento de sus letras y el humor con el que transforma cada presentación en una experiencia íntima y divertida.

La velada celebrada el domingo, 3 de mayo de 2026 en el Centro de Bellas Artes de Caguas fue una producción de Rosalis Torres para Producciones RTF.  Bajo el título “Serenata de amor” se logró un junte especial entre dos instituciones musicales:  Braulio y el cuarteto Los Hispanos de Puerto Rico como artistas invitados.

El artista nacido en el municipio Santa María de Guía de Gran Canaria, España, próximo a cumplir los 80 años el 22 de julio, mantiene intacta la potencia de su voz y la energía escénica que distingue sus espectáculos.  El sentimiento que transmite en cada interpretación es, indudablemente, uno de los gratos recuerdos que deja en su fanaticada, sin pasar por alto la picardía y su sentido del humor al narrar esas anécdotas que comparte con una gracia particular que desata las risas entre la audiencia.

En “Serenata de amor”, Braulio presentó una decena de sus mejores éxitos acompañado de la banda integrada por el tecladista argentino Fernando Múscolo y destacados músicos puertorriqueños como el pianista Manolo Navarro, el guitarrista Esteban Pérez Pierantoni, el bajista Egui Sierra, el percusionista Raúl Rodríguez, el saxofonista Luis Rafael Torres, y el baterista Héctor “Ito” Colón, director musical.  En los coros, contó con la participación de las destacadas voces de Yanira Torres e Iris Martínez.

El concierto abrió con “Sobran las palabras”, y al concluir el tema, el cantautor canario saludó al público: “Buenas noches, es un verdadero placer volver a este Centro de Bellas Artes de Caguas que tan buenos recuerdos me ha dejado”.  Los últimos conciertos de Braulio se han realizado en la sala de Festivales del CBA de Santurce, pero justamente, un 18 de octubre de 2014, fue en el CBA de Caguas el escenario donde celebró su concierto “4 décadas de amor”. 

Con “La más bella herejía”, invitó al público a acompañarle a cantar y agradeció los sonados aplausos que le regalaron en su potente interpretación de un tema que retrata cómo muchas parejas han vivido el amor sin poder llegar al altar.  Uno de los mayores aciertos del espectáculo fue el equilibrio entre música y la interacción que Braulio mantiene con su público al compartir anécdotas, chistes y ocurrencias que se ha convertido en parte de su sello.  Braulio brindó a la salud del público con el “té escocés de 12 años” que tenía en su copa, y se dirigió, con especial complicidad al público que “peina canas”; generación que lo sigue desde sus años mozos que abundaba en la sala.

“Supongo que estaremos en acuerdo en algo: en la cantidad de obscenidades que se escuchan ahora mismo en los medios” expresó Braulio como preámbulo a la anécdota de cómo, a lo largo de su trayectoria, le prohibieron muchas canciones por considerarlas atrevidas para la época en que las grabó.  Braulio Antonio resaltó que “mis canciones atrevidas de entonces, ahora se quedan a la altura de canción de cuna”.  Comentario en evidente alusión a cómo en el presente, se graban letras muy gráficas que rayan en lo vulgar y que carecen de un buen uso de los recursos literarios que emplean los compositores dominan el uso y manejo del idioma para decir las cosas con elegancia y sutileza- destreza que en los temas de Braulio encontramos presente.  Al mencionar el título “¿Por qué coño hemos cambiado?”, indicó que tuvo que cambiar “coño” por “diablo” e instó al público a recuperar el coño “vamos a gritarlo todos, que se oiga hasta en Aibonito”. 

Si Braulio no se hubiera dedicado a ser cantante, bien pudo haber sido un excelente comediante.  Tiene una facilidad para expresarse con gracia y hacer reír.  Los que le han visto en sus conciertos son testigos de su sentido del humor.  A tal efecto, hizo una broma con una carta que le fue entregada en el escenario.  La misiva era una invitación muy particular.  “Braulio, cuando termine el show, me encantaría invitarlo a casa, le daré un masaje que no va a olvidar jamás y puede que acabemos haciendo el amor, mientras me canta “En la cárcel de tu piel”, firmada por Manolo (y no el Manolo, pianista de la banda). 

El canario que ama a Puerto Rico manifestó, “a mí me gusta venir a Puerto Rico, porque ustedes son tan pícaros como los canarios”, mientras añadió que le parece “muy aburrido que venga yo y me dedique a cantar y cantar” por lo que le gusta ofrecerle al público esa otra dimensión a sus espectáculos.

El sentido de identidad isleña está presente en varios de sus temas en sus decena de producciones musicales.  Braulio comentó que, como isleños, muchos habrán vivido historias cerca del mar, inspiración para “Amor de sal”, tema en que volvió a lucir su privilegiado aparato vocal.  La ejecución de la banda estuvo fenomenal y el acompañamiento de las coristas Yanira Torres e Irma Martínez resaltó con fuerza.

Entre los “te amo, Braulio”, se escuchó como respuesta, “gracias, guapa”, antes de manifestarle al público esas situaciones que viven los cantautores: “Uno se pasa escribiendo canciones, para que los compañeros de otros géneros se apropien de ellas.  Pasa con la bachata, con la salsa.”  Destacó que algunos piden permiso, como Tony Vega, quién grabó su composición “Fui la carnada” en su álbum “Si me miras a los ojos” (1994) y, según anunció, próximamente, lanzarán una versión a dúo.

En alusión a otros artistas que han grabado sus temas en otros géneros, bromeó con hacerles lo mismo, grabando de sus temas en baladas en un álbum que titularía “Venganza”.  Acto seguido, la banda comenzó a sonar el arreglo musical de su versión balada de la popular canción “El africano” de Wilfrido Vargas.  El público disfrutó, entre risas, el matiz en versión romántica que tanto se ha bailado al ritmo del merengue.  A la pregunta “¿Mami que será lo que quiere el negro?, Braulio remató con una referencia a Chayanne “palo, palo, palo bonito palo eh” y quedó en efecto “vengado”.

Sus anécdotas continuaron cuando formuló la pregunta: ¿Qué creen ustedes que yo quería ser cuando tenía 12 o 13 años?  Se escucharon diferentes profesiones, pero Braulio respondió que deseaba ser cura.  Entonces, narró cómo la primera vez que bailó con una chica en guateque se dio cuenta que el celibato no iba con él; confesión que desató otra ola de carcajadas. Entre las historias de bailar con Purita y la situación con el vestido de Corina en el Canal de la Mancha, compartió que, mientras realizaba estudios en agricultura, comenzó su carrera de cantante en los veranos que viajaba al sur de la isla de Gran Canaria. 

Añadió que, de ese periodo veraniego, tenía la costumbre de pasar por las mesas.  Para el siguiente tema, bajó del escenario y se paseó entre la primera fila del área del foso para interpretar “El vicio de tu boca”.  La fanaticada aprovechó para sacar sus celulares y capturar el instante de tenerle tan cerca.  En sus presentaciones, es recurrente escucharlo decir que cuando grabó esa composición, debió bajarle un poco el tono; en esta ocasión expresó  “siempre que canto esta canción, me digo lo mismo: Braulio, nadie te dijo que ibas a seguir cantando a los ochenta años.  Tenía que haberle bajado un poco el tono”.  Precisamente, uno de los atributos de ver a Braulio cantar en vivo, es tener la seguridad de disfrutar la calidad de su voz y la fuerza interpretativa que le imparte a cada tema.  Luego de presentar a los integrantes de la banda, Braulio agradeció a los medios, al CBA de Caguas, a los técnicos y al equipo de Producciones RTF que produjeron su concierto.

Uno de los momentos cumbre del espectáculo se acercaba con la gran sorpresa que tenía programada.  Braulio compartió que, al escuchar a Los Hispanos, le recordó sus primeros viajes a Puerto Rico cuando sonaba muy fuerte el tema “La novia” de Rafael Hernández.  Escuchar a Los Hispanos le provocaba cantar un tema del apodado “El Jibarito”.  Con el tema “Lamento Borincano”, Braulio unió su voz al cuarteto Los Hispanos de Puerto Rico en una hermosa versión a cinco voces de una de las canciones que se han convertido en un himno para los puertorriqueños. El arreglo vocal creó una atmósfera de nostalgia por lo que evoca la composición y de disfrute por la armonía lograda en el escenario.

“Cuando se acaba la magia” es el tema que Braulio considera uno de los más difíciles de interpretar en todo su repertorio.  Para Braulio, esa composición le sirve de medidor porque “el día que no pueda hacerla, no me subo al escenario”.  Por lo apreciado en su ejecución, en toda su “Serenata de amor” habrá Braulio para buen rato.  Esas notas altas y la fuerza que requiere cada línea fueron ejecutadas con la maestría que le otorgan los 53 años de trayectoria musical, a sus casi 80 calendarios.  El aplauso sonoro fue la muestra del agradecimiento a tan bonita interpretación, mientras se escuchó “estás nuevo, Braulio”. 

Después de narrar, con mucho humor, algunas de las vivencias que ha tenido con el uso de las palabras que tienen distintos significados en los diversos países de Hispanoamérica o del uso del spanglish, saltó de lo pícaro a lo romántico.  En “Navegar en ti” se aprecia una letra repleta de la sensualidad producida por el romance cuando se vive el amor con sentimiento.  La manera de transmitir la intensidad del mensaje y el acompañamiento musical estuvieron fenomenales. 

Braulio volvió a bajar del escenario por el lateral derecho para interpretar “Qué tentación”.  En esta ocasión, estuvo por el área de las escaleras en el primer nivel de la sala y regresó a pasearse cantando por el área de la primera hilera de asientos en la zona del foso.  Se escuchaba al público acompañarle a cantar el pasional tema, mientras otros aprovechaban para capturar en vídeo ese instante de tenerle tan cerca.

La noche continuó con “Noche de bodas”, otra canción que fue prohibida en diferentes países por abordar el tema de la virginidad.  Braulio resaltó que, en la década de 1980, socialmente, se les exigía “pureza” a las féminas, mientras a los varones que permanecían vírgenes a los 18 años,  se les cuestionaba su masculinidad.  Aunque hoy esas circunstancias han cambiado, el tema conserva vigencia al invitar a reconocer la virtud y el valor de las mujeres más allá de esa construcción social centrada en la virginidad física. Es interesante, la manera en que Braulio supo recoger en ese tema la ironía de cómo muchos hombres con ingente kilometraje -por correr de la Ceca a la Meca- pretenden mujeres sin experiencia sexual para considerarlas dignas.  Es meritorio decir que, aunque se han logrado avances para evitar degradar a las féminas que disfrutan su sexualidad, todavía persiste la doble vara en que se aplaude al hombre promiscuo y se le mira distinto a la mujer.

Los esperados temas: “Crónica de un viejo amor” y “Morir en San Juan” anunciaban que el concierto estaba cercano a su final.  Braulio ha sabido hallar inspiración en lugares, vivencias y compartido para construir un sólido repertorio de buenas historias convertidas en canción.  Así relató cómo escribió una canción cercana a la noche de San Juan al estar hospedado en el Caribe Hilton, observó a la gente disfrutando en la pocita cerca del puente Dos Hermanos y le llamó la atención un joven que se veía despechado.  Al regresar al hotel, escribió esa composición escrita en San Juan, en una noche de San Juan.  La falsa salida recayó en  “En la cárcel de tu piel” con la que se despidió y ante la petición de otro tema, complació al público con el esperado tema “En bancarrota”.

Un detalle especial del concierto fue la apertura a cargo del cuarteto Los Hispanos de Puerto Rico, integrado por su fundador: don Wisón Torres, su hijo Rafy Torres y la nueva cepa de Los Hispanos: Edgar O. Ríos y Riky Reyes.  En la trayectoria musical de 75 años, han sumado una gran cantidad de éxitos que condensaron en su participación de 20 minutos haciendo eco a esa armonía en las voces que les distingue.  El primer popurrí con los temas: “Tú y mi canción”, “Alma Adentro”, “En primavera”, “La novia”, “Un telegrama” y “Amor, perdóname”.  Continuaron el concierto con su hermosa versión de “Bello amanecer” de Tito Henríquez y continuaron con el tema “Desvelo de amor” de Rafael Hernández Marín, al que le siguió un popurrí de homenaje al gran compositor aguadillano con los temas “Enamorado de ti”, “Silencio”,  “Campanitas de cristal”, “Ausencia” y “Amor ya no me quieras tanto”.  Esperemos a ver que otros temas de su basto repertorio nos regalará en su próximo concierto cuando regrese a Puerto Rico.  Por último, agradezco a Rosalis Torres, a Isabel Lopes Franqui y a todo el equipo de Producciones RTF por su atenciones a la prensa.

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