La dramaturga Alina Marrero recibirá el premio Equinnocio por su trayectoria en las artes escénicas puertorriqueñas.

Entrevista por: Amarilis Cintrón López para Cintronízate PR

(Vía telefónica, Puerto Rico)  La dramaturga, directora y actriz puertorriqueña Alina Marrero recibirá el primer Premio Equinoccio durante la tercera edición de los Premios Avante.  La distinción concebida para honrar trayectorias que se destaquen en las múltiples disciplinas vinculadas al teatro y la cultura del país se le entregará el próximo domingo, 14 de junio de 2026 en el Teatro América en Vega Baja. 

El premio Equinoccio tiene como objetivo reconocer una figura puertorriqueña cuya trayectoria profesional en las artes escénicas represente: 1) la excelencia actoral sostenida; 2) la aportación a la dramaturgia puertorriqueña; 3) la labor de dirección con visión artística singular; 4) el compromiso con la comunidad y la formación de nuevas generaciones; 5) la innovación y valentía artística; y 6) el haber obtenido el reconocimiento nacional e internacional por sus ejecutorias.  Cada una de las cualidades están presentes en la trayectoria profesional de la nacida en Río Piedras, un 19 de agosto de 1953, cuya vida ejemplifica el vivir las artes humanísticas en todo su esplendor desde que inició su carrera en artes teatrales en la década de 1970. 

Trayectoria profesional y servicio comunitario de Alina Marrero

La experiencia profesional de Alina Marrero se diversifica en las múltiples facetas que ha realizado en el teatro, la televisión, la radio y el periodismo.  En la detallada biografía que realizó Andy Sánchez en inglés, traducida y editada al español por Miguel Diffoot para la Fundación Nacional para la Cultura Popular, resalta múltiples de sus haberes en las artes hasta el primer sexenio del presente siglo.  Su nombre se asocia a la dramaturgia, la dirección de teatro y la televisión; escribió cantidad de guiones radiales, para cine y televisivos. Fue bailarina y debutó como actriz bajo la dirección de Victoria Espinosa con la pieza Areyto pesaroso (1971).  Entre sus diversos roles, se ha desempeñado en el diseño de vestuario, sonido y luces para teatro, así como en la producción teatral.  A su vez, diseñó campañas comerciales y varios documentales de figuras prominentes en Puerto Rico como Luis Muñoz Marín, José Celso Barbosa, Pedro Grant y Sylvia del Villard, lo que lleva a apreciar su capacidad de analizar los hechos realizados por la persona, independientemente del partido político o el tema sobre el que gira la investigación.

Aparte de su carrera profesional, realizó un importante trabajo comunitario al crear el Teatro Rodante Comunal como parte del proyecto BREGA, cuando fue reclutada para 1988 por Efraín López Neris para educar en las artes del teatro a los jóvenes de residenciales públicos en Ponce, Puerto Rico.  Durante ocho años, Marrero utilizó el teatro para transformar las vidas de los jóvenes que vivían rodeados por la violencia de las gangas que existían en las comunidades de la Ciudad Señorial.  A través de BREGA, logró que los participantes de cuatro residenciales públicos y la barriada Cantera se educaran en las artes escénicas, crearan los libretos y estrenaran las obras para la comunidad.  Diseñó el proyecto y trabajó directamente en una de las comunidades, específicamente en el residencial Lirios del Sur, donde operaban la ganga Las Avispas, que para los integrantes del residencial eran vistos como una organización que velaba por el bien comunitario, pero en su época, representaron una era de mucha violencia en la zona sur de Puerto Rico.

Como el premio Equinoccio también reconoce el trabajo comunitario, era medular conocer por parte de la receptora del premio cómo fue esa experiencia en el residencial Los Lirios del Sur, en Ponce, Puerto Rico.  Alina Marrero compartió que en la época en la que Las Avispas generaban mucha violencia en la zona sur, tenía como “objetivo tener a la mayor cantidad de miembros de la ganga en el grupo de teatro” y “cautivarlos para hacer una obra de teatro conmigo”.  Aclaró que debía involucrar a los participantes sin preguntar si formaban parte de la ganga.  En el proceso, Marrero relató que fue un reto fascinante que asumió con mucha sensibilidad.  Se involucró con los jóvenes, escuchaba lo que tenían que contarle y buscó la manera de conectar con ellos.  “Eso fue increíble para mí.  Yo hago el proyecto de la obra teatral y no sé si tengo a la ganga, porque no puedo preguntarle a nadie.  Había montones de personas en la obra cuando de repente se me ocurre poner una orquesta que se integra a la obra de teatro” relato Marrero.  

Recordar ese proyecto le produce mucha emoción al repensar en el detalle que muchos de los participantes lograron tener acceso a experiencias en las artes que les permitieron ver otras posibilidades con las que lograron transformar sus vidas. Al final del proyecto la felicitaron porque logró ofrecerle experiencias de las artes teatrales y musicales a los jóvenes e inclusive, luego le compartieron que “tuve a toda la ganga en la orquesta”. También recordó que, aunque sembraban el terror con grupos rivales, “en su comunidad defendían a los niños, les llevaban compras a las señoras que les faltaba comida y tenían un sentido de lealtad mucho más grande que el que yo he visto entre gente educada”.  De ese proyecto, se formó un grupo de mentores que ellos mismos daban las clases de teatro.  Inclusive, relató que, entre esa fusión de las artes teatrales con la música, los expuso al contacto con la música clásica y logró que los jóvenes apreciaran su belleza. Con pleno regocijo, Alina Marrero narró que uno de esos jóvenes terminó trabajando en la biblioteca del Congreso y otra se convirtió en trabajadora social y así hay variadas historias de participantes que, a través de las artes, transformaron la ruta de sus vidas.

Origen del premio Equinoccio

Todos los elementos ejemplificados en la trayectoria de Alina Marrero inspiraron a Misael Pérez, fundador de los Premios Avante, para establecer el Premio Equinoccio a manera de honrar la versatilidad de figuras que han fusionado sus saberes y habilidades al «entender el teatro como oficio total y compromiso sostenido con la cultura puertorriqueña”.  Según destaca el comunicado del laudo, la selección de Equinoccio para nombrar el premio se realizó porque el nombre de la compañía teatral de su primera receptora representa “ese momento de equilibrio perfecto entre la luz y la oscuridad que define tanto a un equinoccio como al arte mismo: donde la voz humana y el silencio se encuentran, donde la verdad y la ficción se tocan”.

El nombre del premio está íntimamente vinculado a la trayectoria teatral de su primera receptora.  Alina Marrero fundó la compañía teatral Equinoccio, Inc., en 1977, luego de debutar como dramaturga y directora teatral con la obra Saudade: pena de ausencia que se siente estando lejos en 1976, como parte del curso de Dirección Escénica que tomó con Dean Zayas.  De Saudade, su autora expresó: Yo estaba experimentando con cosas en el teatro…para esa obra yo me inventé un idioma y los pobres actores se aprendieron esas palabras.”  Añadió que, luego de ese estreno, hubo una huelga en la universidad, y junto a varios compañeros conformaron Trilopía, un grupo de poetas liderado por Carmen Julia Rodríguez estudiante del departamento de Drama en que hacían recitales de poesía.  “Al tiempo, me casé y tuve a Carlitos, pero para hacer teatro, necesitábamos tener una compañía y ahí es que decido fundar Equinoccio” expresó la autora de Trece años sin sexo (2024), una obra que aborda el teatro del absurdo para presentar “un Puerto Rico aterradoramente posible”.

Una parte importante en la vida de Alina Marrero transcurre en ese contacto con grandes maestros del teatro en Puerto Rico, quienes le ayudaron mucho en su proceso de formación como directora teatral.  Sobrina del reconocido actor y director, José Luis “Chavito” Marrero, compartió que “Chavito era un director excepcional. Asistí a Ernesto Concepción y de ellos dos, yo aprendí mucho siendo su mano derecha.  También, viendo como Vicky dirigía. Al hablar de Vicky, en referencia a la Dra. Victoria Espinosa, indica que de ella aprendió a ser barroca en las entradas y las salidas. A su vez, compartió que mirarlos dirigir, le ayudó a descifrar sus técnicas y trató de absorber ese dominio de escena que tenían.  En el momento de compartir sus anécdotas con Dean Zayas, entre esa sonrisa que se percibe cuando se habla de un maestro ingenioso, indicó “Él era bien creativo”, mientras continuó revelando cómo se maravilló al darse cuenta de que los movimientos escénicos de los actores que dirigía eran de jugadas de baloncesto.  De esa observación a sus maestros, vio que “la dirección escénica era un arte” a la que se quería dedicar. Entre todos los roles del teatro, comentó que disfruta muchísimo la dirección escénica, a la vez, que añadió lo mucho que se divierte creando con los actores.

Reacción al premio Equinoccio y a su primer Premio LATA

Al observar los descriptores de lo que se premia en la categoría del premio Equinoccio, le llevaron a reflexionar en ese todo que ha realizado a lo largo de las distintas etapas de su vida y de los roles que ha desempeñado al vivir el teatro con la pasión que lo hace.  En Cintronízate PR, queríamos conocer la reacción de Alina Marrero al saber que el premio para honrar las personas que han entregado su vida a las diversas ramas de las artes escénicas puertorriqueñas llevará el nombre Equinoccio, en honor a la primera compañía teatral que ella fundó. 

Alina Marrero nos compartió: “Me emocionó mucho porque es el primer premio que se me otorga reconociendo todos los roles que he realizado en el teatro.  Confieso que me conmociona saber que el nombre de la compañía teatral que fundé sea utilizado para premiar a los futuros colegas que recibirán el premio. Uno quiere dejar algo para el futuro y, en el trayecto, uno no sabe si lo está haciendo bien.  Equinoccio fue un nombre que para mí significó mucho y del que tengo todos los recuerdos.”  Abundó en que al momento de saber que recibiría el premio: “Yo lloré, de verdad, lloré. Es un premio que se le va a otorgar a las personas que hacen de todo en el teatro.  Estoy bien, pero bien emocionada y agradecida”. 

Marrero manifestó con esa alegría que se transmitía a través de su voz en la llamada telefónica: “Cuando este tipo de cosas ocurren, son bien emocionantes.  En este momento de mi vida, eso me revive”.  En esa línea de lo que la revive el recibir el premio, también la llevó a hacer una reflexión de las cosas realizadas a lo largo de su trayectoria de más de cinco décadas de trabajo constante. 

Alina Marrero ha recibido distintos premios que agradece.  En la plática reveló que, uno de los premios que le emocionó sobre manera fue su primer Premio LATA.  Los Latin Alternative Theater Awards (Premios LATA), fundados por el puertorriqueño residente en Nueva York Héctor Luis Rivera, reconocen distintas categorías del teatro alternativo.  La felicidad con la que expresa cuando en 2023, recibió la presea en la categoría de Comunicaciones como Reseñista y Crítica de Teatro de los Premios LATA) la llevó a resaltar la importancia que tiene en su vida ese reconocimiento y más aún, lo que significa esa distinción que otorga el teatrista Héctor Luis Rivera para el gremio de las artes escénicas en Puerto Rico.

“Nunca imaginé recibir una distinción como reseñista y crítico teatral.  Fue muy significativo el recibir ese reconocimiento… Yo no podía creer cómo este hombre que vive en Nueva York estaba al pendiente de todo lo que ocurre en Puerto Rico y sabía de lo que yo escribía aquí” expresó la también ganadora de un premio en la cuarta edición de los LATA en la categoría de Mejor Versión Escénica por la obra “La boda de O. T. Low Covadonga” que escribió y dirigió.  La pieza estrenada el 10 de octubre de 2025 en el en el Moneró Café Teatro & Bar fue premiada en varias categorías: Mejor Elenco, Producción Teatro Experimental, Mejor Reaparición Escénica: Sofía De La Cruz; Mejor Diseño Utilería: Cristina Sesto y Mejor Debutante Teatro: Fabiola Brown en la cuarta edición de Puerto Rico, de los premios LATA que se realizó el 20 de abril de 2026

Con la primera presea en los Premios LATA en 2023, se reconoció el excelente trabajo que lleva realizando en las últimas décadas como crítico teatral para la Fundación Nacional para la Cultura Popular establecida por el fenecido Javier Santiago (1959-2025).  Además de reseñar, Marrero le ofrece al lector en cada escrito el bagaje que posee sobre el mundo del teatro que ha vivido en todas sus facetas y conoce a plenitud. Ese reconocimiento, tuvo un valor especial porque fue el primero que no estuvo relacionado a su desempeño como dramaturga.  “Esa primera vez, yo estaba bien emocionada, yo estaba temblando y llorando con mi marido cuando me enteré del premio por las reseñas.”

La conversación tuvo un giro interesante al dialogar sobre el valor de los premios y el orgullo que provoca en los integrantes del gremio teatral que se reconozca el trabajo realizado.  En muchas ocasiones, en el mundo de las artes hay funciones que se hacen por vocación y por amor al arte, en colaboración y sin remuneración económica.  Sin embargo, cuando se recibe un premio por ese trabajo realizado es un gran espaldarazo y un fuerte estímulo que renueva el compromiso para continuar con la gesta. Marrero relató: “Cuando me llega este premio, me llega con ese nombre de Equinoccio, para mí fue algo grande.  Me ha puesto a repensar en todo he hecho y todo lo logrado. En estos días, he pensado mucho en cómo aquella niña quería ponerle el nombre de un personaje de teatro a su obra: Equinoccio.   Repito que me emociona que se mire todo lo realizado como algo bien positivo.  No pensaba que eso iba a ser tan valorado como para que un premio se llamara Equinoccio.  Tampoco pensé que en algún momento de mi vida me iban a dar un premio como crítico de teatro; ¡eso me da tanto trabajo!”  En esa parte final, cuando expresó que ese proceso de escribir las reseñas teatrales le da trabajo, como lectora de sus reseñas, le compartí que admiraba su estilo de analizar la pieza y los detalles que con la habilidad de quién conoce sobre lo que escribe comparte en cada escrito.

Los premios AVANTE

El premio Equinoccio formará parte de la entrega de los Premios Avante, organizados por Strident Chimenea Publishing Company de Misael Pérez, los cuales surgen como una iniciativa para reconocer el quehacer cultural y literario en el que se destacan figuras y proyectos en el ámbito artístico e intelectual de Puerto Rico y su diáspora. La tercera edición anual, se realizará en un formato híbrido con “la ceremonia de premiación, los homenajes especiales, la promoción editorial y una velada artística que refuerza el carácter cultural del encuentro más allá del acto protocolar.”  La participación artística del Guateque Ballet Folclórico de Puerto Rico añadirá al programa una dimensión de danza e identidad tradicional.

En la tercera edición de los premios Avante, también se distinguirán personalidades de indiscutible aportación a las artes, la literatura, la educación, la espiritualidad y la cultura puertorriqueña. Junto a la otorgación del premio fundacional Equinoccio otorgado a Alina Marrero, se distinguirá a: Josean Ortiz, Dr. Ariel Santiago Bermúdez, Dra. Carmen Serrano, Dra. María Calixta Ortiz, Prof. Judith Morales, Dr. Hamid Galib, Virgilio Mena, Flor D. Vázquez, Eric M. Rodríguez, Dra. Ana Marchena, Myrta I. Colón Ramírez, Pastor Eddie Rosado, Pastor Oscar Rey, Prof. María Magdalena Ugaz, Alba Marrero Hernández, Georgie Medina Marcano, Dra. Ana Delgado Guateque, Ballet Folclórico de Puerto Rico y Joaquín Nieves.

Con el premio Equinnoccio, Alina Marrero suma un nuevo galardón a su trayectoria profesional en la que ha recibido importantes distinciones.  “En 1983 recibió el premio Alejandro Tapia y Rivera por sus diseños de vestuario; en 1997, su producción Las cartas de Mozart obtuvo el premio a la Mejor Producción del Círculo de Críticos de Teatro de Puerto Rico; y en 2002 fue nominada al premio ACE en Nueva York por su dirección escénica” según resalta el comunicado, al que hay que añadirle, la distinción de la “Mejor versión escénica” por “La boda de O.T. Low Covadonga” en los Premios LATA (2026).

Muchas felicitaciones a Alina Marrero por ser la primera receptora del Premio Equinoccio dentro de los premios AVANTE.  Agradezco el tiempo que nos regaló en una amena plática para darnos a conocer su reacción ante el significativo reconocimiento y, en el proceso, compartirnos muchos detalles de su vida y de esas experiencias de vida que ha sumado en su trayectoria en las artes escénicas y en los distintos roles que ha desempeñado en las artes en general.  Los laureles que en muchas de sus reseñas les otorga a sus colegas artistas, hoy van dirigidos a ella.  ¡Laureles, para Alina Marrero!

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