Por: Amarilis Cintrón López -Historiadora
Hay parejas de telenovelas que trascienden el tiempo y su historia de ficción conecta con el público, al punto que siempre se les recuerda por esas interpretaciones que calaron en la memoria colectiva de una generación. Los personajes Juan Diego Ledesma (Guillermo Dávila) y Diana Carolina Guzmán (Ivonne Goderich) ocupan un lugar importante en muchos televidentes que amaron la historia de ficción que protagonizaron.
La telenovela Diana Carolina transmitida cada noche por WAPA TV, entre noviembre de 1984 y abril de 1985, causó sensación por la química entre los actores que les tocó interpretar las respectivas nacionalidades invertidas. La puertorriqueña Ivonne Goderich le dio vida a Diana Carolina, una joven venezolana estudiante de intercambio en Puerto Rico y el venezolano Guillermo Dávila personificó a Juan Diego, un joven estudiante puertorriqueño.
Esa conexión con la historia trascendió a otras esferas. ¿Cuántas niñas que nacieron en a partir de 1984 las inscribieron con el nombre de Diana Carolina? Muchos han de conocer varios casos que el referente inmediato para selección de la combinación de ambos nombres fue la telenovela. A nivel musical, ¿cuántas personas escuchan “Toda la luz que brilla es para los dos, todo el azul del cielo es para los dos, todo el amor intenso, es para los dos” y en automático se transportan a mediados de los ochenta? Claramente, el tema “Toda la luz” se mantiene vigente en el recuerdo de la gente.
Tan es así, que todos los presentes el domingo, 8 de febrero de 2026, en el Centro de Bellas Artes de Caguas fueron testigos de una nueva memoria que les regalaron sus protagonistas. Guillermo Dávila le ofreció tremenda sorpresa a su fanaticada como parte de su espectáculo “En concierto romántico”. En el momento de interpretar el icónico tema “Toda la luz”, se apreciaron una serie de imágenes de la telenovela Diana Carolina en la pantalla al fondo del escenario. El cantautor venezolano relató lo impresionante que fueron las experiencias que vivió a raíz de ese personaje e indicó que deseaba traer a colación un nombre que le marcó la vida profesionalmente. Acto seguido, le pidió a la producción que dejaran ver el nombre en la proyección.



Desde el preciso segundo en que se le escuchó pronunciar Ivonne Goderich y el público la vio entrar al escenario, se sintió una emoción indescriptible. Las sonrisas, los aplausos y los gritos de euforia por presenciar el reencuentro entre ambos fueron parte de las experiencias que se replicaron en todas las áreas del Centro de Bellas Artes de Caguas.
Guillermo Dávila la convidó a sentarse en la silla en el centro del escenario, le regaló un ramo de flores y cantó ese tema icónico de la telenovela Diana Carolina. “Toda la luz” que irradiaron ellos dos, creó un ambiente de nostalgia y de muchas emociones para los presentes.
En noviembre de 2026, se cumplirán 42 años de esa pareja protagónica que marcó a una generación. Hay que dejar constancia que, al ver proyectadas las fotografías de mediados de la década de 1980 y contemplar a la Ivonne Goderich actual, se aprecia a una mujer a quien el tiempo parece haber rozado apenas. La actriz —nacida el 7 de octubre de 1952 en Santurce, Puerto Rico— conserva la lozanía que el público recuerda de antaño y cuya belleza serena la convirtió en el referente de una época. Además de seguir hermosa, su simpatía la convierten en un ser especial.
Ivonne Goderich se ha mantenido bastante alejada de los escenarios, aunque sí se le ha visto apoyando el teatro realizado por sus colegas dramaturgos. Sí, menciono colegas dramaturgos porque esa fue otra de las áreas que exploró en su trayectoria profesional. Muchos la recuerdan como actriz, pero tiene a su haber estudios en “dramaturgia con Roberto Ramos-Perea, fue a Italia, donde estudió escritura creativa, y al regresar a Puerto Rico, estudió dramaturgia avanzada en el Ateneo Puertorriqueño” como resaltó la colega reseñista y dramaturga Alina Marrero. En su faceta como dramaturga, escribió dos piezas de críticas sociales que llegó a protagonizar: “Y la lluvia también” (2006) y en “Vivir… en los tiempos del Jaiba” (2014), esta última publicada en 2012 en la colección Dramática Nacional bajo el sello del Instituto Alejandro Tapia y Rivera.



Guillermo Dávila por su parte, ha mantenido la cercanía con el público puertorriqueño, viene con cierta frecuencia a presentarse en concierto en diversos escenarios en la Isla Grande de Puerto Rico. En esta década del siglo XXI, tuvo conciertos el 29 de mayo de 2022 en el CBA de Caguas y el 25 de febrero de 2023 en el Coca Cola Music Hall. Su fanaticada le ha visto cómo han pasado los años, pero se le ve en buen estado de salud y en la medida que sus cabellos se siguen pintando de hilos de plata, mantiene ese poder de provocar el brillo de los ojos de quienes le miran con esa emoción como cuando se convirtió en el “ídolo de una generación”.
Fue un bonito detalle el que el equipo de producción de Ricardo Irizarry de PRI Producciones Ricardo Irizarry y de Willie Aquino de Willie Productions lograran concretar ese reencuentro entre Guillermo Dávila e Ivonne Goderich. Según comentaron para los lectores de Cintronízate PR, estuvieron casi 30 años sin verse y fue emociónate para ambos poder reconectar y revivir momentos de ese pasado en común que les sigue dejando gratos recuerdos en el presente. Esperemos que, de ese reencuentro, surja algún proyecto juntos. Ivonne Goderich en su faceta como dramaturga podría crear alguna pieza teatral que los una en esa otra esfera de la actuación que los devuelva al escenario juntos. ¡Tiempo al tiempo!














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